Francia recicla aluminio de aviones retirados para fabricar nuevos fuselajes

Un hito en la aviación

Francia marca un avance histórico en la industria aeronáutica. Por primera vez, empresas francesas transformaron el aluminio de fuselajes de aviones comerciales retirados en lingotes aptos para fabricar nuevos aviones. El proceso combina reciclaje y refundición, cumpliendo con los estándares de resistencia, ligereza y seguridad de la aviación comercial.

Empresas y respaldo internacional

El logro se atribuye a Constellium, líder mundial en soluciones y reciclaje de aluminio, y TARMAC Aerosave, referente en desmantelamiento ecológico de aeronaves. Airbus y la firma ValoER brindaron apoyo técnico y logístico en el desarrollo del proyecto.

Recuperación de aleaciones complejas

Constellium y TARMAC lograron reciclar y refundir aleaciones aeronáuticas complejas, obteniendo un material que mantiene las propiedades necesarias para volar. EcoInventos destaca que estas aleaciones pueden ahora ser reutilizadas en componentes estructurales sin comprometer la seguridad.

Laboratorio a escala de prueba

El lingote de aluminio producido funciona actualmente a escala de laboratorio. Constellium señala que este proceso permite convertir aluminio retirado de aviones en material listo para nuevas aeronaves, algo que antes se destinaba a usos de menor calidad, como la construcción o la industria automotriz.

Impulso ambiental y económico

El proyecto no solo tiene impacto tecnológico, sino también ambiental y económico. Cada avión retirado podría convertirse en materia prima para nuevos modelos, promoviendo un modelo de economía circular y reduciendo la presión sobre los recursos naturales del planeta.

Escalabilidad futura

Constellium planea llevar este proceso a escala industrial y aplicarlo a cualquier aleación de aluminio utilizada en aeronaves metálicas. Esto demostraría que los fuselajes pueden reciclarse totalmente al final de su vida útil, sin pérdida de calidad ni seguridad.

Beneficios energéticos y climáticos

El reciclaje de aluminio requiere solo el 5% de la energía necesaria para producir aluminio primario y reduce en un 95% las emisiones de CO2. Este avance refuerza la transición hacia una aviación más sostenible y responsable con el medio ambiente.