Cada 6 de marzo se conmemora el Día Internacional del Escultor, una fecha dedicada a reconocer el aporte de esta disciplina artística a la historia y a la cultura mundial.
La jornada rinde homenaje al nacimiento del artista italiano Miguel Ángel, cuyo nombre completo fue Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni. El escultor nació el 6 de marzo de 1475 y es considerado una de las figuras más influyentes del arte del Renacimiento.
Durante más de seis décadas de trayectoria, el artista destacó en diversas áreas como la escultura, la pintura, la arquitectura y la poesía. Sin embargo, la escultura fue una de las disciplinas que marcó gran parte de su legado artístico.
El legado artístico de Miguel Ángel
Miguel Ángel desarrolló gran parte de su obra en varias ciudades de Italia y su trabajo se caracterizó por el perfeccionismo técnico y la intensidad emocional de sus creaciones.
Entre sus trabajos más conocidos también se encuentran los frescos de la Capilla Sixtina, ubicados en la Ciudad del Vaticano, considerados una de las obras más importantes del arte occidental.
“El David”, una de sus esculturas más emblemáticas
Una de las esculturas más reconocidas de Miguel Ángel es David (Miguel Ángel), considerada una obra maestra del Renacimiento.
La escultura fue realizada entre 1501 y 1504 y originalmente estaba destinada a decorar el exterior de la Catedral de Santa María del Fiore, en Florencia.
La pieza fue tallada en un bloque de mármol extraído de la cantera de Fantiscritti, en el norte de Italia. Este bloque era conocido como El gigante y tenía una longitud aproximada de 5,5 metros.
La escultura final mide cerca de 5,17 metros de altura y pesa alrededor de 5,5 toneladas. Antes de que Miguel Ángel trabajara en el bloque, otros escultores como Agostino di Duccio y Antonio Rossellino intentaron esculpirlo sin éxito.
Con el paso del tiempo, la obra se convirtió en un símbolo del arte renacentista y ha sido replicada en distintas partes del mundo.

