La explosión registrada el miércoles 4 de marzo en un local de Urdesa central, en el norte de Guayaquil, no estaría relacionada con una extorsión, según indicaron las primeras investigaciones de la Policía.
El negocio afectado se dedica a la venta y reparación de celulares y pertenece a una influencer local. Además, al llegar al lugar, las autoridades hallaron panfletos con la imagen de una mujer. Por ello, la Policía presume que el ataque se relaciona con un conflicto personal, posiblemente ligado a deudas.
Este incidente es el tercero que sufre el negocio. El 25 de febrero se reportaron disparos, mientras que la madrugada del viernes 27 se produjo un ataque con un artefacto explosivo que causó daños menores. La explosión del miércoles provocó daños mayores en la puerta y parte del tumbado del local.
Tras el primer ataque, los arrendatarios desocuparon temporalmente el local para protegerse de nuevos ataques.
La explosión también generó alarma entre los residentes de la zona, quienes compartieron mensajes sobre el hecho en la red social X. Esto alertó a la comunidad sobre los riesgos en el sector.
Por ahora, las investigaciones continúan, y las autoridades trabajan para identificar a los responsables y esclarecer la motivación exacta del ataque.

