Este lunes 26 de septiembre se realizó el «cierre simbólico» del edificio de la Escuela Superior de Policía en Quito en el que están los dormitorios de los oficiales y donde, el pasado 11 de septiembre, el teniente Germán Cáceres habría asesinado a su esposa, la abogada María Belén Bernal.
El hecho fue calificado como una «estupidez» por la madre de la víctima, Elizabeth Otavalo, durante una entrevista con el programa En Contacto.
«Me quitaron la vida. Le arrebataron la vida (a María Belén), ¿por qué, ¿qué hay detrás de todo esto? y pese a todo esto, este dolor, siguen haciendo estupideces, creo yo. ¿En qué me beneficia un cierre simbólico?«, dijo Otavalo.
Además, se dirigió a Lasso para expresar: «señor presidente, yo no quiero cierres simbólicos, quiero verdad. ¿Qué le pasó a mi hija en la madrugada del 11 de septiembre, quiénes son los involucrados? él (German Cáceres) no pudo haberlo hecho solo».
El edificio será demolido.
El presidente Guillermo Lasso anunció este lunes que derribarán el edificio de la escuela policial donde ocurrió el crimen.
Asimismo, dijo que ubicarán «esté donde esté en el planeta» al teniente Germán Cáceres, esposo de Bernal, y principal sospechoso en el caso que ha conmovido al país.
«Una vez que la Justicia, la Fiscalía y los jueces haya obtenido de este edificio todas las pruebas necesarias, una vez que aquello haya sucedido, este edificio será derrumbado», dijo afueras de la Escuela Superior de Policía.
Lasso añadió que luego empezarán a construir «un nuevo edificio que dé inicio a un nuevo concepto de la escuela superior policial«, que esté inspirado «en el respeto a la mujer».
Tras el asesinato a Bernal, la Escuela de Policía quedó al mando de mujeres de esa institución.
