Un hallazgo científico reciente en el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, provincia de Napo, ha revelado la existencia de una nueva especie de escarabajo desconocida hasta ahora para la ciencia. Se trata del Phyllophaga sumacoensis, descubierto a 1.750 metros de altitud en las laderas del volcán Sumaco, un ecosistema amazónico caracterizado por su alta biodiversidad y complejidad ecológica.
El descubrimiento fue realizado por los investigadores Manuel D. Barria, de la Universidad de Panamá, y Josué Franco-Salgado, del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio), quienes describieron la especie en la revista científica Faunitaxys, en su edición de septiembre de 2024.
El ejemplar fue capturado mediante una trampa de luz, técnica habitual en estudios entomológicos nocturnos para atraer insectos voladores. Según el informe, el individuo encontrado es un macho de 19,8 milímetros, con una coloración castaña a rojiza brillante, actualmente resguardado en la colección entomológica del Inabio en Quito.
Una especie única con origen volcánico
El nombre sumacoensis hace referencia al volcán Sumaco, un ícono natural de la Amazonía ecuatoriana. Según el comunicado oficial del Inabio, esta denominación busca rendir homenaje al ecosistema volcánico donde fue hallado el escarabajo y resaltar su importancia como refugio de especies endémicas.
“El descubrimiento de Phyllophaga sumacoensis demuestra que los ecosistemas amazónicos de montaña continúan albergando una riqueza biológica aún poco explorada”, señaló el Inabio, destacando la necesidad de continuar con investigaciones taxonómicas en zonas de difícil acceso.
A pesar de tratarse de un hallazgo singular, solo existe un ejemplar conocido de esta especie. Los científicos aún desconocen sus hábitos alimenticios, rango altitudinal completo y características de las hembras y las crías, lo que indica que se trata de un linaje que requiere más estudios de campo.
Importancia científica y biodiversidad subestimada
El género Phyllophaga, al que pertenece esta nueva especie, agrupa más de 850 especies a nivel mundial, muchas de ellas distribuidas en América. Sin embargo, su presencia en Sudamérica ha sido escasamente investigada.
En Ecuador, se registran solo 14 especies conocidas de este género, aunque los investigadores estiman que podrían existir decenas aún por describir, especialmente en ecosistemas andino-amazónicos y en zonas volcánicas donde la interacción de climas y altitudes genera hábitats únicos.
La identificación de Phyllophaga sumacoensis no solo amplía el inventario de la fauna ecuatoriana, sino que también resalta el papel del volcán Sumaco como corredor biológico y refugio natural de especies endémicas, amenazadas por la deforestación y el cambio climático.
Un llamado a continuar explorando la Amazonía
El Inabio subraya que cada nueva especie descubierta en el país reafirma el valor de los ecosistemas naturales y la urgencia de fortalecer los programas de investigación y conservación en la Amazonía ecuatoriana.
“El volcán Sumaco y sus alrededores representan uno de los últimos refugios de biodiversidad intacta en el país. Cada hallazgo es una evidencia del potencial natural que aún queda por descubrir”, concluyó el comunicado.

