El exmediocentro ofensivo argentino Damián Manso no pudo contener las lágrimas al rememorar los momentos vividos junto a Edgardo Bauza durante su etapa en Liga Deportiva Universitaria de Quito. En un emotivo conversatorio, el Piojo compartió cómo el exentrenador dejó una marca imborrable tanto en lo profesional como en lo personal.
“Más que nada, nosotros teníamos el recuerdo de él bien (de salud), de verlo bien. Y cuando entró fue fuerte. Fue un líder para nosotros, nos enseñó mucho sobre el respeto, porque yo con él compartía mucho más que con los otros. Siempre para trabajar, él era el entrenador y nosotros los jugadores”, contó Manso, visiblemente conmovido.
El mediocampista recordó también gestos personales del Patón, que demostraban su lado humano: “Cuando íbamos a Argentina, él me llamaba, eso creo que nadie sabe. Y me decía: ‘¿Dónde está tu familia?’. ‘En el hotel, por acá’. ‘Bueno, anda a dormir con tus hijos’”, explicó Manso, deteniéndose unos segundos ante la emoción.
Su compañero Paúl Ambrossi complementó las palabras de Manso: “Fue una persona que siempre dijo lo que tenía que decir, como ser humano, sobre todo. De ahí, como jugador, eso queda a un lado”. Por su parte, Manso concluyó: “Siempre nos aconsejaba como un padre”.
Bauza y los logros históricos con Liga de Quito
Bajo la dirección de Bauza, Liga de Quito alcanzó hitos históricos en el fútbol ecuatoriano. El equipo se convirtió en el primero del país en alzar la Copa Libertadores, tras vencer al Fluminense en la final de 2008 mediante la tanda de penales. Además, el Patón condujo al club a la conquista de dos ligas nacionales y una Recopa Sudamericana, consolidando su legado como uno de los entrenadores más importantes en la historia del club.
Para Manso y sus compañeros, la influencia de Bauza trascendió lo deportivo: enseñó disciplina, respeto y valores que marcaron la carrera y la vida personal de los jugadores, dejando una huella imborrable en la historia de Liga Deportiva Universitaria de Quito.

