Mientras Liga Deportiva Universitaria de Quito lucha por regresar a una final de Copa Libertadores, entre sus filas destaca una historia que simboliza el paso del tiempo y la renovación generacional. Se trata de Éderson Castillo, un talentoso mediocentro quiteño de 16 años, que forma parte del actual plantel profesional y que ni siquiera había nacido cuando el club conquistó su primera Libertadores en 2008.
Castillo nació el 10 de diciembre de 2008, apenas cinco meses después de aquella noche mágica del 2 de julio de 2008, cuando Liga de Quito levantó la Copa Libertadores de América tras vencer al Fluminense en el estadio Maracaná. Esa gesta, inmortal en la memoria de los hinchas, marcó el punto más alto en la historia del fútbol ecuatoriano.
Hoy, más de 16 años después, este joven mediocampista se abre paso en el primer equipo, representando el futuro de una nueva generación alba.
🔹 Un talento precoz surgido de las formativas
Formado en las divisiones menores del club, Éderson Castillo ha destacado por su visión de juego, madurez táctica y personalidad dentro del campo. Su ascenso al primer equipo no ha sido casualidad: el cuerpo técnico de Tiago Nunes lo incluyó en la plantilla principal tras sus notables actuaciones en las formativas y en la selección juvenil.
El mediocampista debutó profesionalmente en 2024 en un encuentro ante Deportivo Cuenca, cuando ingresó en reemplazo de Fernando Cornejo. Desde entonces, ha sumado minutos con regularidad y ha demostrado un estilo de juego equilibrado, combinando recuperación, distribución y llegada al área rival.
En la semifinal de ida de la Copa Libertadores 2025 frente al Palmeiras, Castillo también vio acción en los minutos finales, convirtiéndose en uno de los jugadores más jóvenes en debutar en instancias decisivas del certamen continental.
🔹 Proyección en la selección ecuatoriana
Castillo no solo brilla en Liga, sino que también ha tenido presencia en las selecciones juveniles de Ecuador. En 2024 integró la plantilla que participó en el Campeonato Sudamericano Sub-15, donde la Tricolor logró un histórico subcampeonato.
Aunque comenzó el torneo como suplente, el mediocentro terminó adueñándose del mediocampo en los partidos finales, mostrando liderazgo, técnica y madurez poco comunes para su edad.
Su desempeño llamó la atención del seleccionador absoluto Sebastián Beccacece, quien lo convocó como sparring de la Tri para los entrenamientos previos a la doble fecha eliminatoria frente a Bolivia y Colombia. Ese reconocimiento marcó un nuevo paso en la prometedora carrera del joven futbolista.
🔹 El símbolo de una nueva era en Liga de Quito
La historia de Éderson Castillo simboliza el cambio generacional que atraviesa Liga de Quito. Muchos de los jugadores actuales eran apenas niños cuando el club alcanzó la gloria en 2008; en el caso de Castillo, aún no había nacido.
Su irrupción en el primer equipo representa no solo una apuesta por el talento joven, sino también la continuidad de una identidad futbolística basada en la cantera, algo que ha caracterizado al club albo en las últimas décadas.
“Es un chico con gran proyección y una madurez admirable para su edad”, destacaron desde el cuerpo técnico de Liga, convencidos de que su evolución será clave en los próximos años.
Con el número 36 en la espalda, Éderson Castillo encarna el futuro del equipo quiteño, un recordatorio de que las nuevas generaciones ya están listas para escribir sus propias páginas de gloria, inspiradas en aquella gesta que, cuando ocurrió, él apenas comenzaba su historia.

