La designación del árbitro colombiano Wilmar Roldán para la semifinal de vuelta de la Copa Libertadores entre Liga de Quito y Palmeiras ha generado preocupación en la dirigencia del club ecuatoriano. La Conmebol confirmó que Roldán será el juez central del partido, un factor que inquieta a los universitarios debido a su historial de amonestaciones y expulsiones.
Bajo la dirección de Roldán, Liga de Quito acumula 26 tarjetas amarillas, con un promedio de 3,7 por partido, y cuatro expulsiones, según datos históricos del club. “La designación me preocupó desde el punto de las tarjetas. Es un partido donde los jugadores no pueden dosificar y tenemos un árbitro con más de seis tarjetas de promedio por partido. Tememos que esto pueda perjudicarnos en un posible pase a la final”, señaló Eduardo Álvarez, director deportivo de Liga, desde Brasil en diálogo con el programa De Una de Marca 90.
Al mismo tiempo, Álvarez destacó que Roldán “no es un mal árbitro, tiene muchas cosas correctas, pero en las tarjetas a veces se excede”. A pesar de este historial disciplinario, los universitarios muestran buenos resultados con Roldán en la cancha: siete victorias y tres derrotas en diez encuentros arbitrados por él.
Wilmar Roldán, de 45 años, es uno de los árbitros más experimentados de Sudamérica. Fue reconocido como mejor árbitro del continente en 2013 y ha dirigido en dos Mundiales (2014 y 2018), la Copa América 2015 y la vuelta de la final de la Copa Sudamericana 2017, lo que le da un perfil de gran experiencia en competencias internacionales.

