Ecuador mantiene una estrategia de largo plazo para enfrentar la amenaza del Fusarium Raza 4 (Foc R4T), una enfermedad que pone en riesgo la producción bananera del país. Aunque a inicios de septiembre se detectó un posible foco en la provincia de El Oro, la confirmación de la presencia del patógeno aún depende de los análisis que se envían a Sudáfrica.
Desde la aparición de la enfermedad en la región, Colombia en 2019, Agrocalidad ha fortalecido las medidas de bioseguridad en las principales zonas bananeras del país, incluyendo El Oro, Guayas y Los Ríos. Sin embargo, la preparación de Ecuador se remonta mucho antes: desde 2011, la agencia ha invertido más de $32 millones en prevención, diagnóstico y respuesta frente a amenazas fitosanitarias, consolidando una red técnica sólida para proteger el “mejor banano del mundo”.
Larry Rivera, coordinador de Sanidad Vegetal de Agrocalidad, recordó durante el evento Banana Time en Guayaquil que Ecuador ha aplicado medidas preventivas durante 14 años. Entre las primeras acciones se incluyó la prohibición de importar material genético desde países afectados por Foc R4T. En 2019, cuando la plaga se detectó en Colombia, Ecuador ya contaba con resoluciones que establecían planes de contingencia y protocolos de seguridad.
La preparación del país incluye la modernización de laboratorios con capacidad para procesar hasta 1.500 muestras al mes. Desde 2011, se han realizado más de 636.000 monitoreos en plantaciones de musáceas, de los cuales 230.000 estuvieron dirigidos específicamente al Foc R4T. Además, Agrocalidad ha distribuido más de 4.000 kits de bioseguridad, organizado 5.696 eventos de capacitación con la participación de más de 30 expertos internacionales y capacitado a más de 103.000 personas en todo el país. La implementación de 11 simulacros nacionales completa la estrategia de prevención integral.
“Ecuador no improvisa: tenemos una red técnica sólida, preparada y comprometida para proteger nuestro banano”, afirmó la agencia en su cuenta de X (antes Twitter), subrayando que el país mantiene medidas proactivas para prevenir la propagación de la enfermedad.
Con la amenaza latente del Fusarium R4T, las autoridades recalcan la importancia de mantener la vigilancia constante y las medidas de bioseguridad, garantizando que la producción bananera continúe siendo un pilar económico y exportador para Ecuador.

