A ocho meses del inicio del Mundial 2026, las expectativas están más abiertas que nunca. España se perfila como la favorita por su estilo de juego, cohesión táctica y capacidad ofensiva, mientras que Francia, Argentina e Inglaterra aparecen entre las principales candidatas. Brasil, Portugal y Holanda también llaman la atención, aunque sus trayectorias recientes generan dudas sobre si podrán alzarse con la Copa.
El torneo, que por primera vez se disputará en tres países con 48 equipos, promete un nivel competitivo sin precedentes. Se estima que 16 o más selecciones tienen capacidad de sorprender y vencer a cualquier rival, aunque coronarse campeón implica superar ocho partidos y atravesar una fase de eliminación directa desde los dieciseisavos, un desafío comparable a un campo minado.
Las claves para conquistar la corona incluyen: contar con un equipo sólido que alcance su mejor forma en junio-julio de 2026, evitar lesiones graves, ser cabeza de serie y liderar el grupo para tener un camino más accesible hacia la final. Según las casas de apuestas, España lidera con una cuota de 6,80 euros por cada apuesta, seguida de Francia y Brasil (7,40), Inglaterra (8,50), Portugal (11,70), Alemania y Argentina (12).
España destaca por su estilo de tenencia y juego colectivo, con figuras como Pedri, Rodri, Lamine Yamal, Nico Williams, Zubimendi, Mikel Merino y Oyarzábal. La Roja llega en el momento perfecto, con edad y experiencia ideal, además de haber ganado la Eurocopa recientemente. Argentina se ubica segundo gracias a su carácter competitivo, la presencia de Lionel Messi y jóvenes promesas como Thiago Almada, Balerdi y Nico Paz. Francia, con Mbappé, Dembélé y Marcus Thuram, sigue siendo temible pese a un juego más especulativo.
Brasil, bajo la dirección de Ancelotti, tiene la experiencia histórica y capacidad de manejo de vestuarios que la convierten en candidata constante. Portugal sigue creciendo, con jugadores de elite como Bruno Fernandes, Bernardo Silva, Vitinha, Ruben Dias y Cristiano Ronaldo. Holanda mantiene un estilo similar al español, con toque y ofensiva, mientras que Inglaterra combina talento con un entrenador ganador como Thomas Tuchel.
Entre las selecciones emergentes, Japón sorprende por su juego de alta calidad, evidenciado en victorias recientes ante Brasil y otros grandes. Marruecos y los países del norte de África (Túnez, Argelia, Egipto) prometen dar pelea, acostumbrados a climas cálidos y en crecimiento futbolístico. Noruega, con Haaland y Sorloth, representa un desafío difícil de superar para cualquier favorito, mientras jugadores como Odegaard aportan creatividad desde el medio campo.
Expertos coinciden en que las favoritas principales son España, Argentina, Francia e Inglaterra. En un segundo nivel se ubican Portugal, Holanda, Marruecos y, por historia, Brasil y Alemania. Tapados como Noruega, Japón y Colombia podrían sorprender, al igual que algún equipo inesperado, siguiendo ejemplos recientes de Croacia en mundiales anteriores. El torneo será intenso, abierto y lleno de incógnitas hasta el pitazo final.

