Nicolás y Giovanni Lapentti: héroes del ‘Catedralazo’, la gesta que marcó la historia del tenis ecuatoriano

DEPORTES

El 2000 quedó marcado en la historia del deporte ecuatoriano como el año del inolvidable ‘Catedralazo’. La serie de Copa Davis en Wimbledon frente a Gran Bretaña, con la sorprendente victoria de Ecuador 3-2, tuvo como protagonistas a los hermanos Nicolás y Giovanni Lapentti. Kenny Castro, reconocido periodista deportivo, estuvo presente en aquel momento y ahora ha publicado un libro que rescata y documenta esta gesta histórica.

En un contexto donde el periodismo deportivo moderno muchas veces se limita a lo inmediato y a lo superficial, el relato de Castro reivindica el valor de la investigación y la memoria histórica. Mientras algunos desestiman la lectura y la historia, autores como él mantienen viva la tradición de honrar los logros de los atletas nacionales.

El tenis ecuatoriano tiene raíces profundas. Desde Pancho Segura en 1938 hasta Miguel Olvera, Eduardo Zuleta y Ricardo Ycaza, la trayectoria de la disciplina ha sido destacada en Sudamérica y el mundo. Andrés Gómez consolidó este legado con su triunfo en Roland Garros 1990, abriendo el camino a Nicolás Lapentti, quien llegó a ser sexto del mundo en 2000 y ganó cinco títulos ATP.

La serie frente a Gran Bretaña representaba un desafío monumental: jugar en césped, terreno desconocido para los ecuatorianos, ante Tim Henman, Greg Rusedski y Arvind Parmar, todos dentro de la élite mundial. Nico Lapentti abrió la serie ganando un partido épico frente a Rusedski. Luego, junto a Giovanni, se impusieron en el doble contra Henman y Parmar, colocando a Ecuador 2-1 arriba.

El punto decisivo tuvo un giro histórico. Raúl Viver, capitán ecuatoriano, apostó por Giovanni Lapentti, apenas un juvenil de 17 años sin experiencia profesional. El joven guayaquileño remontó un marcador adverso, ganó tres sets consecutivos y selló la victoria 3-2, dejando atónita a la prensa internacional. Esta hazaña pasó a la historia del tenis ecuatoriano como el ‘Catedralazo’.

El libro de Kenny Castro González no solo revive aquel episodio, sino que también enfatiza la importancia de documentar las gestas deportivas para futuras generaciones. En tiempos en que muchos minimizan la historia y la investigación, obras como esta son esenciales para mantener viva la memoria y el orgullo de los logros nacionales.

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