China revive un monstruo aéreo de la Guerra Fría: el ekranoplano que surca los mares y alarma al mundo

INTERNACIONAL

China ha reactivado un innovador vehículo militar inspirado en tecnología de la Guerra Fría: un ekranoplano con capacidad para volar apenas unos metros sobre el mar. Las recientes imágenes captadas en el mar de Bohai muestran un prototipo de gran tamaño, similar al antiguo “Monstruo del Mar Caspio” soviético, lo que ha despertado preocupación entre potencias como Estados Unidos y Rusia.

Este tipo de aeronaves, también conocidas como naves WIG (wing‑in‑ground effect), aprovechan el «efecto suelo» para incrementar la sustentación, reducir la resistencia del aire y volar de manera eficiente y casi indetectable a baja altitud sobre el agua. Su capacidad para evadir radares y cubrir grandes distancias en poco tiempo las convierte en activos estratégicos.

Un diseño con pasado soviético y ambición china

El nuevo modelo, apodado extraoficialmente “Bohai Sea Monster”, cuenta con cuatro motores a reacción montados sobre un ala corta, fuselaje de tipo catamarán, cola en forma de T y doble timón vertical. Su pintura gris militar apunta a un uso operativo dentro de maniobras militares o logísticas de alta velocidad.

Se trata del desarrollo más avanzado de este tipo desde la caída de la Unión Soviética, y representa una clara señal del interés de Pekín por modernizar y recuperar tecnologías no convencionales que refuercen su poderío naval y aéreo.

Ventajas tácticas del nuevo ekranoplano chino

Expertos militares han destacado las siguientes características:

  • Velocidad estimada entre 300 y 500 km/h, mucho más rápida que cualquier buque.
  • Bajo perfil radar, ideal para misiones sigilosas en zonas disputadas.
  • Eficiencia energética, por operar en la delgada capa entre el mar y el aire.
  • Capacidad de carga, adecuada para transporte de tropas, equipos o suministros.
  • Flexibilidad estratégica, especialmente útil en regiones como el mar del Sur de China o el estrecho de Taiwán.

Sin embargo, también presenta limitaciones como su dependencia de condiciones marítimas estables, lo que reduce su operatividad en aguas agitadas o durante tormentas.

El mensaje de China y la respuesta internacional

Este despliegue no solo apunta al avance tecnológico, sino también al envío de un mensaje geopolítico. Su avistamiento cerca de instalaciones navales estratégicas, junto a convoyes marítimos, sugiere que podría presentarse oficialmente durante algún desfile o ejercicio militar.

Estados Unidos y sus aliados han comenzado a trabajar en proyectos similares, como el Liberty Lifter, aunque el modelo chino parece ya estar más avanzado en escala y despliegue.

China, que ya opera el avión anfibio AG600, demuestra así su voluntad de dominar el espacio cercano al mar tanto en términos logísticos como bélicos. Algunos informes aseguran incluso que ingenieros rusos con experiencia en proyectos soviéticos han sido contratados por Pekín para acelerar este tipo de desarrollos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *