En una jornada marcada por la violencia, al menos cinco personas perdieron la vida en distintos ataques armados ocurridos entre la tarde y noche del lunes 2 de junio en Guayaquil. Entre estos hechos, dos víctimas se desplazaban en tricimotos cuando fueron asesinadas, generando preocupación en la ciudadanía por la creciente inseguridad en el sur de la ciudad.
El primer incidente tuvo lugar alrededor de las 15:00 horas en el sector Floresta 2, donde un conductor de tricimoto fue atacado a tiros mientras transitaba por una vía principal. El impacto de los disparos provocó que el vehículo se volcara, quedando en medio de la carretera y dificultando el tránsito vehicular. Pese a la rápida llegada de los servicios de emergencia, el chofer falleció en el lugar.
Horas más tarde, a las 19:00, otro ataque similar ocurrió dentro de la cooperativa 19 de Agosto, ubicada en el Guasmo. En este caso, una persona que también se movilizaba en una tricimoto fue interceptada y baleada por sujetos armados. El agresor huyó rápidamente del sitio, dejando a la víctima sin vida antes de la llegada de las autoridades.
La Policía Nacional ya inició las investigaciones para esclarecer los móviles detrás de estos crímenes violentos, que forman parte de una serie de hechos que han alarmado a los habitantes de Guayaquil. Las autoridades trabajan en la recolección de evidencia y testimonios que permitan identificar a los responsables y establecer si estos ataques están relacionados con conflictos delincuenciales o motivos personales.
La inseguridad en las zonas del sur de Guayaquil ha registrado un aumento notable en los últimos meses, según datos oficiales. Los ataques contra conductores de tricimotos se han convertido en una tendencia preocupante, pues estos vehículos son un medio común de transporte en sectores populares.
Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía para mantener la calma y colaborar con la Policía brindando cualquier información que ayude a la captura de los agresores. Asimismo, se refuerzan los patrullajes en las áreas más vulnerables para prevenir nuevos hechos violentos.
Este tipo de sucesos refleja la necesidad urgente de implementar estrategias integrales de seguridad que aborden no solo la reacción policial, sino también la prevención social y comunitaria en Guayaquil.
