‘Camisetazos’ sacuden la Asamblea Nacional: ADN se fortalece como primera fuerza política

POLÍTICA

Reconfiguración política en la Asamblea Nacional: primeros ‘camisetazos’ marcan el nuevo periodo legislativo

La nueva Asamblea Nacional de Ecuador, que inició funciones el 14 de mayo de 2025 con 151 asambleístas, ya presenta importantes reconfiguraciones políticas. Apenas arrancado el nuevo periodo, los denominados «camisetazos», o cambios de bancada, han comenzado a moldear el equilibrio de fuerzas en el Legislativo, anticipando posibles escenarios de alianzas o tensiones políticas.

ADN crece con nuevas adhesiones y se consolida como fuerza dominante

Acción Democrática Nacional (ADN), el movimiento afín al presidente Daniel Noboa, emerge como la bancada más sólida del nuevo Parlamento. Aunque originalmente obtuvo 66 curules en las elecciones del pasado 9 de febrero, ha incrementado su número a 68 gracias a la incorporación de dos legisladores que fueron electos por otros movimientos.

Uno de ellos es Pablo Jurado Moreno, representante de Imbabura, quien fue electo por el movimiento Construye. Con experiencia en partidos como Izquierda Democrática (ID) y Avanza, Jurado decidió alinearse con ADN para impulsar una agenda legislativa centrada en reformas sociales.

También se unió Edwin Jarrín, de Morona Santiago, quien ingresó a la Asamblea por una alianza entre el Partido Sociedad Patriótica (PSP), el Partido Social Cristiano (PSC) y el movimiento Democracia Sí. Su decisión de respaldar al bloque oficialista refuerza la base de apoyo del presidente dentro del Legislativo.

El PSC, en crisis por la fuga de legisladores

En contraste, el PSC atraviesa una crisis interna. De los 19 escaños obtenidos en las elecciones pasadas, apenas cinco legisladores siguen leales a la bancada socialcristiana. El resto ha abandonado el bloque debido a desacuerdos con la dirigencia partidaria o por no recibir el respaldo necesario en votaciones clave.

Uno de los casos más sonados fue el de Samuel Célleri, quien dejó el PSC tras denunciar la falta de apoyo por parte de sus propios compañeros de bancada. A su salida se suman las de otros legisladores como Lucía Jaramillo y Guido Vargas, quienes también optaron por actuar de manera independiente en esta nueva etapa.

Independientes, el nuevo factor decisivo en el Legislativo

Actualmente, cinco legisladores han asumido un rol independiente, alejándose de las bancadas con las que llegaron a la Asamblea. Estos actores políticos tendrán un papel determinante en la construcción de mayorías legislativas, ya que sus votos pueden inclinar la balanza en decisiones importantes como la elección de autoridades o la aprobación de reformas.

Para que una ley sea aprobada en la Asamblea Nacional se requieren 77 votos. Por tanto, los bloques mayoritarios como ADN necesitarán negociar constantemente con los independientes y otras fuerzas minoritarias para garantizar la gobernabilidad.

Conclusión

La Asamblea Nacional inicia su periodo con un escenario político fragmentado, en el que las alianzas, los camisetazos y la capacidad de diálogo marcarán el rumbo legislativo. Con ADN fortalecido, un PSC debilitado y un grupo de legisladores independientes en el centro del tablero político, el país se encamina hacia una etapa de decisiones estratégicas clave para su futuro.

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