Annabella Azín, madre del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, se prepara para asumir su rol como asambleísta en la nueva Asamblea Nacional, cargo al que llega con una larga trayectoria política. En una entrevista exclusiva con Diario EL UNIVERSO, Azín compartió detalles sobre su vida personal, sus retos familiares y cómo su relación con su hijo ha cambiado desde que él asumió la presidencia. Azín, quien el 14 de mayo tomará posesión como asambleísta, se perfila como la principal candidata para liderar la Asamblea Nacional en el periodo 2025-2029.
Una familia marcada por el servicio público
Annabella Azín, esposa del empresario Álvaro Noboa y madre de cuatro hijos, ha sido una figura importante en la política de Ecuador. Fue diputada por Guayas en 2007, ocupando el cargo de legisladora más votada, y se desempeñó como asambleísta constituyente en 2008. Recientemente, encabezó la lista de asambleístas nacionales por el movimiento Acción Democrática Nacional (ADN) en las elecciones de febrero de 2025, obteniendo nuevamente una destacada votación. Además, su figura destaca no solo por su rol en la política, sino también por su labor social a través de su fundación.
En su residencia en la exclusiva urbanización de Samborondón, Annabella, de figura estilizada y vestida con un elegante traje fucsia, relata cómo ha mantenido una rutina constante de ejercicio, tanto ella como su hijo, el presidente Daniel Noboa, quien también dedica tiempo al deporte a pesar de su apretada agenda presidencial.
Una vida llena de responsabilidades y pasiones
Annabella describe su día a día como una mezcla de responsabilidades familiares, cuidado de su esposo y trabajo político. Se despierta temprano para hacer ejercicio, luego desayuna con su esposo y lee los periódicos, ya que prefiere los medios impresos. Además, dedica tiempo a su hogar y mantiene contacto constante con sus hijos y nietos.
A pesar de las demandas de su vida política, Annabella sigue comprometida con las actividades de su fundación, que organiza brigadas médicas en diversas provincias del país. Aunque los recursos son limitados, especialmente en tiempos de emergencias sanitarias, su familia destina un presupuesto anual para apoyar estas iniciativas. La fundación también recibe apoyo de diversas organizaciones internacionales.
El rol de Álvaro Noboa y los desafíos familiares
La salud de su esposo, Álvaro Noboa, ha sido un tema importante en la vida de Annabella, quien ha estado junto a él durante sus tratamientos médicos. Aunque la enfermedad neurológica de su esposo requiere mucha dedicación y cuidados, Azín ha logrado equilibrar sus responsabilidades familiares con su incipiente carrera política. “Es complicado, pero el afecto y el tiempo que le dedicas son fundamentales”, asegura Azín.
Ser madre y abuela: una experiencia transformadora
Annabella también habló sobre su papel como madre y abuela. Asegura que ser abuela le ha permitido disfrutar más de sus nietos sin las responsabilidades de crianza, lo que la convierte en una “mamá relajada” para ellos. Los llama «nonna», un término que ella misma eligió. En cuanto a sus hijos, Annabella describe a Daniel como una persona reservada pero con una visión clara del futuro. A pesar de que no proyectaba que su hijo fuera presidente en tan corto plazo, reconoce que su capacidad para liderar es impresionante.
La vida política de Daniel Noboa: de legislador a presidente
Cuando Daniel Noboa comenzó su carrera política, Annabella no anticipó que llegaría tan lejos. Recuerda que desde joven mostró interés por la política y la administración pública, lo que la hizo sospechar que alguna vez podría aspirar a un cargo público. Sin embargo, su elección como presidente sorprendió a Annabella, quien temía por la seguridad de su hijo dada la violencia política en el país, como lo evidenció el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio. A pesar de sus temores, Annabella tiene plena confianza en las capacidades de su hijo para liderar el país.
La relación entre madre y presidente: un cambio inevitable
Con la llegada de Daniel Noboa a la presidencia, su relación con su madre ha cambiado. Annabella reconoce que, aunque antes podía compartir más momentos con él, ahora el protocolo y la agenda presidencial han limitado esos encuentros. Sin embargo, se siente orgullosa de ver cómo su hijo ha evolucionado y cómo responde a las demandas de su nuevo cargo.
La posesión en la Asamblea Nacional y sus planes como presidenta
Annabella Azín asumirá el liderazgo de la Asamblea Nacional el 14 de mayo, y según sus propias palabras, si su partido lo decide, podría ser elegida presidenta del órgano legislativo. “Es una responsabilidad enorme, pero mi enfoque estará en asegurar que la Asamblea se enfoque en legislar para el bienestar del país y no solo en la política partidista”, señaló. Azín destacó que su objetivo será renovar la política legislativa y contribuir a la creación de leyes que beneficien a los ecuatorianos.
Una vida llena de pasión por la música y los animales
Además de sus compromisos políticos y familiares, Annabella tiene otras pasiones, como la música y los animales. A pesar de la falta de tiempo, sigue disfrutando de su piano de cola, instrumento que aprendió a tocar en su juventud. También comparte con el presidente la afición por los perros, y su mascota, un border collie llamado Tango, la acompaña en su hogar, siendo una de sus principales fuentes de compañía.
