El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha sugerido la necesidad de reformas constitucionales profundas en el país, mencionando que una opción viable podría ser la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Este proceso, conforme a la actual Constitución de la República, se regiría por normas específicas que exigen un procedimiento constitucional bien definido para su convocatoria.
Según el artículo 444 de la Constitución de Ecuador, la convocatoria a una Asamblea Constituyente solo puede ser realizada mediante una consulta popular. Esta consulta puede ser solicitada de tres maneras: por el presidente de la República, por una mayoría de dos tercios de la Asamblea Nacional, o por el 12 % de los votantes registrados en el padrón electoral. Es decir, la convocatoria no depende exclusivamente del Ejecutivo, sino que también puede ser impulsada por el poder legislativo o por una iniciativa ciudadana.
En una declaración reciente, el presidente Noboa destacó que está analizando la viabilidad de convocar a una Constituyente, asegurando que se requieren reformas estructurales que modifiquen la Constitución. Sin embargo, señaló que los procedimientos y regulaciones para constituir una nueva Asamblea Constituyente han cambiado desde la última ocasión en 2008, cuando se adoptó la actual Carta Magna. «Estamos viendo cómo se constituiría esa Constituyente, pero estoy convencido de que se deben hacer reformas constitucionales profundas en Ecuador», afirmó Noboa.
De acuerdo con la Constitución vigente, cualquier reforma significativa, incluida la redacción de una nueva Constitución, deberá ser aprobada por referéndum. Este referéndum se consideraría válido solo si recibe el apoyo de la mayoría absoluta de los votos válidos emitidos. Es decir, la nueva Constitución solo podría entrar en vigor si al menos la mitad más uno de los votantes la aprueba en este proceso.
El presidente ha sido activo en la proposición de reformas constitucionales durante su mandato. En 2024, Noboa presentó un referéndum para realizar varias reformas parciales a la Constitución, de las cuales se aprobaron dos: la reforma que otorga apoyo complementario de las Fuerzas Armadas a la Policía Nacional y la creación de judicaturas especializadas en temas constitucionales. Sin embargo, otras reformas propuestas, como la instalación de bases militares extranjeras y la eliminación del financiamiento estatal a partidos políticos, han sido más controvertidas.
Además, una de las reformas no aprobadas por la Corte Constitucional fue la propuesta de retirar a los presos de grupos de atención prioritaria. Por otro lado, las reformas relacionadas con la instalación de bases extranjeras y el financiamiento político recibieron el respaldo de la Corte Constitucional y actualmente se encuentran en la Asamblea Nacional para su discusión.
Cabe recordar que la última Asamblea Constituyente en Ecuador fue convocada en 2007 por el expresidente Rafael Correa, en la ciudad de Montecristi. Esta Asamblea redactó la actual Constitución que rige el país y fue aprobada por referéndum en 2008. Ahora, con los nuevos desafíos y cambios políticos, el presidente Noboa contempla una posible convocatoria a una nueva Asamblea Constituyente como parte de su agenda de reformas.
