Mayra Salazar, sentenciada en el caso Metástasis, es trasladada de cárcel en una operación de reubicación penitenciaria

POLÍTICA

La exrelacionista pública de la Corte de Justicia de Guayas, Mayra Salazar, quien fue sentenciada en julio pasado en el marco del caso Metástasis, fue trasladada el pasado 23 de noviembre de 2024 de la cárcel de Cotopaxi a la prisión de Tungurahua. Este movimiento forma parte de un operativo de reubicación que involucró a más de 500 mujeres privadas de libertad.

El traslado de Salazar fue reportado en imágenes difundidas por el canal Ecuavisa, las cuales muestran a la comunicadora subiendo a un helicóptero militar con chaleco antibalas y casco, lo que destaca la naturaleza del operativo de seguridad. Sin embargo, el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) aún no ha confirmado oficialmente este traslado. Tampoco se encuentra información al respecto en el expediente judicial de Salazar dentro del Sistema de Información de la Función Judicial.

Contexto del caso Metástasis y la condena de Salazar

Mayra Salazar fue condenada a quince meses de prisión por su vinculación con el delito de delincuencia organizada, relacionado con una red de tráfico de influencias y beneficios para el fallecido narcotraficante Leandro Norero, conocido como «El Gran Ladrón». Salazar se acogió al procedimiento abreviado y cooperó con la justicia, lo que le permitió recibir una rebaja en su sentencia. Su rol en la Corte Provincial de Justicia de Guayas fue clave en este esquema de corrupción, y su condena marcó un importante capítulo en la lucha contra la delincuencia organizada en Ecuador.

Operativo de reubicación penitenciaria

El traslado de Salazar forma parte de un operativo de reubicación más amplio, llevado a cabo la noche del 23 de noviembre de 2024, en el que se reubican a un total de 1.193 personas privadas de la libertad entre los centros penitenciarios de Cotopaxi y Tungurahua. El SNAI informó que 528 mujeres y 665 hombres fueron trasladados en un proceso que también involucra la reubicación de la población masculina del Centro de Privación de Libertad de Tungurahua al de Cotopaxi.

El objetivo de este traslado masivo, según un comunicado emitido por el SNAI, es especializar los centros penitenciarios para brindar un trato diferenciado a hombres y mujeres, en cumplimiento con normativas internacionales que promueven la separación de géneros en los establecimientos carcelarios. Este operativo fue coordinado con el apoyo de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y otras instituciones del Estado, garantizando que se llevara a cabo bajo estrictas medidas de seguridad.

Mejoras en la seguridad y condiciones penitenciarias

El SNAI destacó que la reubicación tiene como finalidad mejorar las condiciones de seguridad en los centros penitenciarios, promoviendo un entorno más adecuado y seguro tanto para los internos como para el personal encargado de su custodia. Aunque el traslado de Mayra Salazar ha atraído atención por su implicación en un caso de alta notoriedad, la reubicación forma parte de un esfuerzo generalizado por mejorar el sistema penitenciario del país.

Conclusión

El traslado de Mayra Salazar y el operativo de reubicación penitenciaria responden a un esfuerzo más amplio por parte del gobierno para reorganizar el sistema carcelario de Ecuador. Este proceso busca cumplir con estándares internacionales de separación de géneros y mejorar las condiciones de seguridad en las prisiones del país. Mientras tanto, Salazar continúa cumpliendo su condena de quince meses por su participación en la red de corrupción vinculada al narcotraficante Leandro Norero.

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