Los cortes de luz prolongados en Guayaquil, implementados desde el 9 de noviembre, han afectado a los usuarios del sistema de transporte Metrovía, especialmente durante las horas de la tarde y noche. Las estaciones del servicio, que deberían ser puntos de acceso seguros para los pasajeros, se encuentran a oscuras, generando una sensación de inseguridad entre los ciudadanos que dependen de este medio de transporte.
Kerem Castro, una usuaria frecuente de la Metrovía, compartió su experiencia al regresar de su trabajo en el centro de Guayaquil. Desde que se implementaron los racionamientos de luz, ella ha tenido que caminar con una pequeña linterna desde su lugar de trabajo en la avenida Olmedo hasta la estación de la Caja del Seguro. “Recientemente me di cuenta de que la estación también está a oscuras durante los apagones, lo que hace que sea difícil incluso para identificar a otras personas que están dentro”, comentó Castro. Esta situación genera incomodidad, ya que los usuarios no pueden saber si la estación está llena ni se sienten seguros al no ver a los demás.
Durante el pasado lunes, por ejemplo, la estación estuvo sin iluminación desde las 15:00 hasta las 20:00, lo que coincidió con el apagón programado en el área. A pesar de que las máquinas para leer las tarjetas de la Metrovía funcionaban correctamente, el entorno era totalmente oscuro. Castro mencionó que, a veces, los pasajeros se golpean entre sí debido a la falta de visibilidad. Esta falta de luz también ha generado que algunos usuarios, por precaución, no saquen sus celulares para iluminar el camino, lo que agrava la sensación de inseguridad.
Esta situación no es exclusiva de la estación de la Caja del Seguro. Un recorrido realizado por este Diario en diferentes zonas del centro de Guayaquil, como la avenida Olmedo y las calles cercanas a la parada de la Metrovía, reveló que muchas estaciones sufren el mismo problema. Además, en zonas del norte de la ciudad, como la estación de la Atarazana, los usuarios, en su mayoría estudiantes, deben esquivar los vehículos mientras intentan acceder a la estación sin ningún tipo de iluminación.
En la estación de la Biblioteca Municipal, los usuarios también se enfrentan a la oscuridad, pero, además, se encuentran con la dificultad adicional de la falta de semáforos durante los cortes de luz, lo que hace que el cruce de calles sea aún más peligroso. Diogénis Rodríguez, quien usa esta estación para dirigirse al norte de Guayaquil, comentó que debe guiarse por la luz de los vehículos para cruzar rápidamente. “Cuando hay un agente que detiene los carros, uno debe aprovechar ese momento de luz para llegar a la estación, sacar la tarjeta y esperar el bus”, dijo Rodríguez.
El problema se agrava en estaciones donde las puertas que funcionan con sensores se mantienen abiertas, lo que genera inseguridad. “Aunque hay guardias rondando, no me siento segura en plena oscuridad con las puertas abiertas”, explicó Rodríguez, refiriéndose a su experiencia en la estación de la Biblioteca Municipal.
En el caso de Diana Quezada, quien utiliza la terminal Río Daule, la falta de luz en todo el sector es aún más evidente. Los cortes de luz afectan tanto a las estaciones de la Metrovía como al paso peatonal cercano. “Cuando hay apagones, todo se vuelve inseguro. Es peligroso cruzar las calles a oscuras y llegar a una estación también a oscuras”, indicó Quezada.
Los ciudadanos que dependen del sistema Metrovía piden una solución urgente a este problema. La mayoría de ellos solicita que se instale iluminación recargable en las estaciones más grandes y en las terminales de conexión. “Sabemos que los cortes afectan a todos, pero necesitamos alguna forma de iluminación para poder movilizarnos con seguridad”, expresaron varios usuarios.
La implementación de una solución que brinde iluminación básica en estas áreas podría mejorar la seguridad y la comodidad de los usuarios de la Metrovía, especialmente durante los apagones que, según la ciudadanía, seguirán siendo una realidad en los próximos meses. La solicitud de los ciudadanos refleja la urgencia de una mejora en las condiciones de transporte público en Guayaquil.

