El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, ha dado la orden de iniciar la producción en masa de drones explosivos tras supervisar una prueba exitosa de estos dispositivos en una fábrica norcoreana. Según informó la agencia de noticias estatal KCNA, Kim asistió a una prueba reciente en el Complejo de Tecnología Aérea No Tripulada (UATC) del país, donde se evaluaron drones diseñados para atacar tanto objetivos terrestres como marítimos.
Durante la prueba, los drones demostraron su capacidad de impacto al golpear “con precisión” los objetivos establecidos tras seguir una ruta predeterminada. Esta demostración subrayó la efectividad de estos dispositivos no tripulados, que están diseñados para ser cargados con explosivos y estrellarse deliberadamente contra los objetivos enemigos.
Kim Jong Un destacó que estos drones representan un componente clave de la capacidad ofensiva de Corea del Norte, resaltando su facilidad de uso y el bajo coste de producción, lo que los convierte en una herramienta accesible pero efectiva en la estrategia militar del régimen. El líder norcoreano enfatizó la necesidad de construir un sistema de producción en serie para fabricar estos drones a gran escala y fortalecer la defensa y las capacidades de ataque del país.
El desarrollo y la estrategia militar de los drones
Este avance en la tecnología de drones no es un fenómeno nuevo, ya que Corea del Norte ya había revelado sus modelos de drones en agosto de este año. Los expertos han vinculado este desarrollo con el fortalecimiento de la relación de seguridad de Corea del Norte con Rusia, un país que ha intensificado sus intercambios de tecnología militar con Pyongyang en los últimos tiempos. En particular, algunos analistas han señalado que los drones norcoreanos muestran una similitud con los modelos HAROP y HERO 30 de Israel, así como con los drones Lancet-3 utilizados por Rusia.
Se sospecha que Corea del Norte pudo haber adquirido esta tecnología de Rusia, que a su vez la habría obtenido a través de sus contactos con Irán, y que Teherán habría accedido a estos modelos tras un ciberataque o un robo a Israel. La creciente alianza entre Corea del Norte, Rusia e Irán se ha visto reflejada no solo en los intercambios de tecnología, sino también en el apoyo de Pyongyang a las operaciones militares de Rusia en Ucrania. De acuerdo con las fuentes occidentales, Corea del Norte ha suministrado armamento y hasta enviado tropas a participar en el conflicto bélico desde su inicio en febrero de 2022.
Implicaciones de la nueva estrategia militar
La reciente escalada en la producción de drones explosivos se presenta como parte de una estrategia más amplia de Pyongyang para modernizar su capacidad militar. Desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, los drones se han convertido en una herramienta clave para ambos bandos, siendo utilizados tanto por Ucrania como por Rusia para llevar a cabo ataques aéreos y de precisión. Esta tendencia podría reflejar un cambio en las tácticas de guerra moderna, donde los aparatos no tripulados juegan un papel fundamental en el ataque a infraestructuras y fuerzas enemigas.
La decisión de Kim Jong Un de avanzar con la producción de estos drones puede tener un impacto significativo no solo en la seguridad regional de Asia del Este, sino también en la dinámica global de las relaciones militares internacionales, con una creciente preocupación por la proliferación de tecnologías bélicas de alta precisión.

