En menos de 24 horas, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decidió retirar el proyecto de ley orgánica para combatir el lavado de activos y mejorar la recaudación tributaria, el cual había sido enviado a la Asamblea Nacional bajo carácter urgente en materia económica. La decisión generó un impacto significativo, ya que el mandatario había defendido con firmeza el propósito del proyecto a través de sus redes sociales solo unas horas antes.
En una publicación reciente, Noboa explicó que el proyecto buscaba frenar el ingreso de dinero ilícito en actividades aparentemente legales. “Queremos que dejen de lavar dinero con esos carros de alta gama usados que todos hemos visto en patios irregulares, que dejen de usar equipos de fútbol como fachada para introducir dinero sucio, y que los consorcios de radares cesen de aplicar multas injustas que solo enriquecen a unos pocos”, señaló el presidente.
El mandatario también hizo una dura crítica hacia la estructura de financiamiento del narcotráfico en el país, destacando que “por años, estas actividades han estado disfrazadas de operaciones legales”. Noboa subrayó que quienes deberían enfrentarlas han actuado como si fueran intocables, y afirmó que la propuesta buscaba asestar un “golpe certero” a las economías ilegales manejadas por grupos criminales.
El retiro del proyecto, aunque inesperado, marca un punto de atención sobre las medidas que el Ejecutivo buscará implementar en un futuro para atacar las redes de financiamiento ilícito. Por ahora, el anuncio queda en espera de nuevas disposiciones que permitan avanzar en la lucha contra el lavado de activos en el país.
