Las inundaciones que han devastado Valencia y otras regiones del este y sureste de España han dejado al menos 64 muertos y decenas de desaparecidos. Este fenómeno climático, conocido como DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), es común en la zona durante el otoño, pero expertos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierten que el cambio climático está intensificando su frecuencia y severidad.
Omar Baddour, jefe de Monitorización Climática de la OMM, explicó que estos fenómenos meteorológicos se ven exacerbados por el aumento de las temperaturas del agua del mar y la mayor humedad en la atmósfera. Cuando el aire cálido y húmedo del Mediterráneo se encuentra con una masa de aire frío en altitudes superiores, se genera una depresión que puede producir fuertes lluvias y tormentas.
“Se espera que el cambio climático haga que estos fenómenos sean más intensos”, afirmó Baddour en declaraciones a EFE. La combinación de un mar aún cálido y el aire frío en las capas superiores de la atmósfera crea un entorno propenso a estas tormentas severas. Durante el otoño, cuando la temperatura del agua sigue alta, se producen condiciones ideales para el desarrollo de sistemas meteorológicos destructivos.
Baddour también señaló que estos eventos de lluvia extrema no se limitan a España, ya que fenómenos similares se han observado recientemente en el sureste de Francia. “Ello genera lo que los meteorólogos denominan ‘sistema de corte’, que son áreas de baja presión que permanecen durante varios días, rotando sobre la región afectada”, explicó.
Este año, la intensidad y frecuencia de estas lluvias han tenido consecuencias devastadoras para las comunidades locales, evidenciando la necesidad de prepararse mejor ante fenómenos climáticos extremos. Los expertos instan a la población a mantenerse informada y a adoptar medidas preventivas, mientras se continúa investigando el impacto del cambio climático en estos eventos meteorológicos.

