En Guayaquil, la venta de lentes de lectura genéricos ha crecido de manera alarmante, y especialistas advierten sobre los peligros que su uso conlleva. Paula, una residente de la ciudad, compró unos lentes de lectura con una medida de 6 por $4 en un centro comercial del norte, debido a que sus lentes habituales se habían dañado. Aunque este no es su primer intento de adquirir lentes de emergencia, ha experimentado dolores de cabeza, mareos y un aumento en la medida de su visión.
La venta de lentes genéricos en Guayaquil carece de control, ofreciendo productos que oscilan entre $2 y $4 en mercados populares como el Mercado Central, la Bahía y Cuatro Manzanas. Aunque son económicos, su uso puede resultar riesgoso para quienes requieren lentes con medidas específicas.
Gabriela Heredia, cirujana oftalmóloga del Hospital Luis Vernaza de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, señala que el 50% de las atenciones en oftalmología están relacionadas con molestias derivadas del uso de estos lentes de bajo costo. “El mal uso de lentes es muy común. La pérdida de visión cercana debido a la edad es un proceso natural, pero el uso incorrecto de lentes puede agravar la situación”, advirtió.
Los síntomas del uso inadecuado de lentes incluyen lagrimeo, ardor, resequedad, dolor ocular, fatiga visual y dolores de cabeza. La doctora Heredia explica que, al igual que los músculos del cuerpo, los ojos también se fatigan con el esfuerzo visual. “Los lentes de lectura pueden costar solo $2, pero el daño que pueden causar en la vista es incalculable”, enfatiza.
Paula compartió su experiencia sobre la urgencia que la llevó a comprar lentes baratos. Su perra rompió sus lentes originales, que costaron $280 y ofrecían protección UV y otras características. Ahora, se ha acostumbrado a usar los lentes de baja calidad, lo que ha dificultado dejar de usarlos.
Varios pacientes han acudido al hospital buscando atención porque tienen problemas para ver de cerca y han recurrido a lentes de lectura comprados en la calle. El uso prolongado de estos lentes puede dar lugar a diversas patologías oculares, como miopía, cataratas, aumento de la presión intraocular e incluso infecciones por el uso de lentes sucios.
El oftalmólogo Nelson Campoverde destaca que la falta de luz puede complicar aún más la capacidad de lectura para muchas personas. “Lo ideal es que los pacientes cambien sus lentes anualmente para garantizar que sean de calidad, lo que proporcionará mayor comodidad y reducirá la fatiga ocular”, recomienda.
La doctora Silvana Serpa advierte que el uso indiscriminado de lentes de lectura, especialmente los comprados sin una evaluación médica previa, puede poner en riesgo la salud visual de los pacientes. “La medida de las lentes debe determinarse según factores como la edad, el género y condiciones médicas como diabetes o hipertensión. Solo un oftalmólogo puede evaluar el estado de salud ocular y prescribir la fórmula adecuada”, explicó.
Los especialistas aconsejan a los pacientes que obtengan lentes personalizados para garantizar una mejor calidad visual, especialmente para la lectura, que es una de las actividades más realizadas a diario. También se enfatiza la importancia de cuidar la salud ocular a través de revisiones oftalmológicas anuales, llevar una dieta equilibrada, proteger los ojos de los rayos UV con gafas de sol, y mantener la higiene ocular adecuada.
Asimismo, es esencial cuidar la iluminación en los espacios donde se lee, descansar adecuadamente por la noche y mantener una distancia apropiada al observar objetos. Estos hábitos contribuirán a una mejor salud visual y al bienestar general.

