El reconocido ginecólogo Fernando Noboa Bejarano falleció el pasado martes, 22 de octubre, un hecho lamentado profundamente por familiares, amigos y pacientes en Guayaquil. Con una carrera profesional que abarcó 55 años, Noboa Bejarano es recordado por haber traído al mundo a más de 8,500 bebés, convirtiéndose en una figura emblemática de la medicina ecuatoriana.
Hermano del expresidente Gustavo Noboa, su dedicación y profesionalismo dejaron una huella imborrable en la comunidad médica y en las familias que confiaron en su labor. En junio de 2021, fue honrado por el entonces presidente Guillermo Lasso, quien reconoció sus valiosos aportes a la salud pública y su legado en el ámbito ginecológico en Ecuador.
A lo largo de su trayectoria, Noboa Bejarano atendió a dos generaciones de pacientes, con muchas madres y sus hijas pasando por sus consultorios. Esto resalta la continuidad de su práctica y el impacto de su labor, en un tiempo donde la tecnología médica ha evolucionado considerablemente desde sus inicios.
Entre los muchos nacimientos a los que asistió, se destacan figuras como monseñor Eduardo Castillo Pino, obispo de Portoviejo, y Xavier Vallarino Carbo, gerente general de la Lotería Nacional. Su influencia no solo se limitó a las familias comunes, sino que también alcanzó a personalidades destacadas en diferentes ámbitos.
Su deceso marca un capítulo triste para la comunidad médica de Guayaquil, donde su legado perdurará en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y de aquellos que recibieron sus cuidados.

