En una operación coordinada realizada en la madrugada del 20 de septiembre, las autoridades lograron ubicar y retener un camión tanquero vinculado a una conexión clandestina para el robo ilegal de combustible en el poliducto Esmeraldas-Santo Domingo. La intervención tuvo lugar en el sector Plan Piloto, en el cantón Santo Domingo, específicamente a la altura del PK 127+200.
Detalles de la Operación
La acción fue el resultado de información proporcionada por Inteligencia Militar, en colaboración con la empresa Poliducto Costa-Norte. El operativo comenzó alrededor de las 02:00 de la mañana, donde se confiscó un tanquero de placas de Imbabura que contenía 5,000 galones de gasolina. Durante la inspección, los agentes también descubrieron una perforación ilegal en la tubería, junto con una válvula de dos pulgadas, tres acoples y 65 metros de manguera de alta presión de una pulgada y media.
Los sospechosos involucrados en estas actividades delictivas abandonaron el tanquero al percatarse de la llegada de las fuerzas de seguridad, dejando el vehículo que posteriormente fue trasladado a la ciudad de Santo Domingo para las investigaciones pertinentes.
Historial de Delitos Hidrocarburíferos
Este no es un incidente aislado. En agosto, se llevó a cabo otra operación militar que resultó en el hallazgo de un acople clandestino en el sector La Independencia, a la altura del PK 110+782, en el cantón Quinindé, en la provincia de Esmeraldas. Estos eventos subrayan el aumento de delitos relacionados con hidrocarburos en la región, lo que ha llevado a una intensificación de las operaciones de seguridad.
La compañía Poliducto Costa-Norte ha notificado a EP Petroecuador sobre estos hallazgos para que se implementen las acciones necesarias para remediar la tubería afectada. Además, a inicios de este mes, se registró un intento de perforación de la tubería del poliducto Esmeraldas-Santo Domingo, lo que indica que el problema de las conexiones ilegales sigue siendo una preocupación grave.
Conclusión
Las autoridades continúan trabajando arduamente para desmantelar redes criminales que operan en torno al robo de combustible, una actividad que no solo afecta la economía nacional, sino que también pone en riesgo la seguridad y el medio ambiente. La colaboración entre la Policía, las Fuerzas Armadas y las empresas del sector es crucial para enfrentar estos delitos y garantizar la integridad de las infraestructuras de hidrocarburos.
