El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha planteado dudas sobre el futuro de la controvertida Policía de la Moral, a dos años de la muerte de Mahsa Amini, cuya detención por no llevar el velo islámico provocó protestas a nivel nacional. En una rueda de prensa celebrada en Teherán, Pezeshkian cuestionó la continuidad de esta unidad, que ha vuelto a actuar desde abril, arrestando a mujeres por no cumplir con el estricto código de vestimenta de la República Islámica.
“¿La Policía de la Moral sigue causando molestias?”, preguntó Pezeshkian, respondiendo a una periodista que había evitado la presencia del cuerpo de seguridad para llegar al evento. El mandatario, que asumió el cargo a finales de julio, expresó que la Policía de la Moral debería haber cesado sus actividades, como se había anticipado durante su campaña electoral. En ese contexto, Pezeshkian había prometido revisar el papel de esta entidad y considerar su eliminación.
Durante la campaña, Pezeshkian insinuó que, si era posible, podría disolver la Policía de la Moral y flexibilizar la aplicación de la ley del velo. Sin embargo, desde su toma de posesión, el presidente no había abordado públicamente el tema hasta esta reciente rueda de prensa.
La Policía de la Moral fue reactivada en abril de este año y ha continuado con sus detenciones. Las mujeres que son arrestadas por no cubrirse adecuadamente con el hiyab suelen ser liberadas tras firmar un compromiso para seguir la normativa. Hoy se conmemora el segundo aniversario de la muerte de Mahsa Amini, un evento que desencadenó manifestaciones masivas en Irán, con jóvenes y mujeres protestando con el lema “Mujer, vida, libertad”. Estas protestas fueron sofocadas por una dura represión gubernamental.
Pezeshkian, quien había criticado la represión durante las manifestaciones, ha sido criticado por no tomar medidas concretas en su mandato respecto a la cuestión del velo. En Irán, el líder supremo Ali Jamenei posee la mayor parte del poder, limitando la capacidad de decisión del presidente en asuntos nacionales y de política exterior.
La ONU ha señalado que el régimen iraní ha intensificado sus esfuerzos para reprimir los derechos fundamentales de mujeres y niñas, atacando cualquier forma de activismo en defensa de estos derechos. A pesar de la represión severa, que incluye detenciones, confiscaciones de vehículos y castigos corporales, muchas mujeres iraníes siguen desafiando la obligación de usar el velo islámico.

