Los padres de la atleta ugandesa Rebecca Cheptegei han denunciado la falta de acción de la Policía keniana en un caso de violencia doméstica que terminó trágicamente con la muerte de su hija. Rebecca, quien participó en el maratón de los Juegos Olímpicos de París representando a Uganda, fue quemada viva por su pareja, Dickson Ndiema Marangach, el pasado domingo en Kenia.
Joseph Cheptegei, el padre de la corredora, expresó su frustración y tristeza en una rueda de prensa, afirmando que las autoridades no actuaron con la urgencia necesaria para proteger a su hija, a pesar de las numerosas advertencias sobre su situación. Según Cheptegei, la familia había informado a la Dirección de Investigación Criminal (DCI) del condado de Trans-Nzoia sobre las amenazas que recibía Rebecca, pero las medidas de protección nunca se implementaron.
“Era evidente que la vida de mi hija estaba en peligro. Informamos a las agencias gubernamentales con suficiente antelación, incluso cuando su agresor la seguía hasta Uganda. Pero no tomaron medidas rápidas”, dijo Joseph Cheptegei. El padre relató que la situación de violencia se había reportado en varias ocasiones, incluyendo una denuncia reciente antes del trágico incidente.
El 2 de septiembre, Marangach irrumpió en la casa de Rebecca en Eldoret, Kenia, con un bidón de gasolina. Tras rociarla con el combustible, encendió el fuego cuando ella regresaba de la iglesia con sus hijos. Cheptegei sufrió quemaduras en el 80% de su cuerpo y, a pesar de los esfuerzos por trasladarla a Nairobi para recibir tratamiento especializado, falleció el miércoles por la noche en el Hospital Universitario y de Referencia Moi de Eldoret.
La madre de Rebecca, Agnes Ndiema Cheptegei, acompañada por su esposo, expresó su dolor diciendo: “No tengo palabras. Solo culpo al Gobierno”. La investigación inicial revela que Marangach también sufrió quemaduras graves y se encuentra hospitalizado en el mismo centro médico que la víctima.
Este caso de violencia machista se suma a otros trágicos incidentes recientes en Kenia, como el asesinato de las atletas Agnes Tirop y Damaris Mutua en 2021 y 2022. La falta de protección y la inacción de las autoridades en estos casos han generado una creciente preocupación sobre la seguridad de las mujeres en el país.

