La comunidad científica ha logrado un avance notable en la observación de agujeros negros gracias a los telescopios ubicados en Sudamérica. Por primera vez, se ha obtenido una imagen excepcionalmente clara de un agujero negro, utilizando los avanzados equipos del Event Horizon Telescope (EHT). Este proyecto internacional conecta telescopios distribuidos globalmente para explorar los misterios del cosmos.
En esta ocasión, los telescopios que han permitido este hito son el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) y el Experimento Atacama Pathfinder (APEX), ambos situados en el desierto de Atacama, en Chile. Estos instrumentos han logrado captar luz de galaxias distantes a una frecuencia de aproximadamente 345 GHz, lo que equivale a una longitud de onda de 0,87 mm.
El codirector del estudio, Alexander Raymond, explicó que, aunque el EHT ya había producido imágenes de agujeros negros a 1,3 mm de longitud de onda, las imágenes obtenidas en esta ocasión son significativamente más nítidas. El avance a 0,87 mm ha permitido una mayor claridad, revelando detalles más precisos y abriendo la puerta a nuevas propiedades de estos fenómenos astronómicos.
Raymond destacó que las observaciones actuales, con una resolución de hasta 19 microsegundos de arco, representan el nivel más alto de detalle alcanzado desde la Tierra. Este nuevo estándar promete una mejora significativa en la calidad de las imágenes futuras y podría desvelar características no previstas anteriormente.
El ALMA es una instalación astronómica internacional que resulta de la colaboración entre Europa, América del Norte, el este de Asia y Chile, con el financiamiento en Europa a cargo del Observatorio Austral Europeo (ESO). Junto con el APEX, estas instalaciones han sido fundamentales para el avance en el estudio de los agujeros negros y otros fenómenos espaciales.
Este logro resalta el papel crucial que los telescopios sudamericanos desempeñan en la exploración y comprensión del universo, ofreciendo una visión más detallada y precisa de los misterios más profundos del cosmos.

