Estados Unidos ha acordado la venta de un significativo paquete de armamento a Israel, valorado en 20.000 millones de dólares. Esta transacción incluye una variedad de equipos militares, entre ellos misiles de mediano alcance, vehículos tácticos y cartuchos para tanques. Sin embargo, el componente más destacado de este acuerdo es la entrega de 50 cazas F-15, que se espera comiencen a llegar a Israel a partir de 2029. El valor total de estos aviones supera los 18.000 millones de dólares.
La venta de estos cazas de última generación subraya el compromiso de Estados Unidos con la seguridad de Israel, según un comunicado de la Agencia de Cooperación para la Seguridad y la Defensa. Esta medida busca fortalecer la capacidad de autodefensa de Israel en un entorno geopolítico complejo.
Cabe recordar que en mayo pasado, Estados Unidos detuvo el envío de 3.500 bombas a Israel debido a preocupaciones sobre su uso en áreas densamente pobladas, como la ciudad de Rafah en el sur de la Franja de Gaza. Esta decisión refleja un equilibrio entre el apoyo militar y las consideraciones humanitarias.
El modelo F-15EX, que forma parte de la venta, representa la versión más avanzada de estos cazas. Este avión de combate cuenta con modernos controles de vuelo digitales y una cabina equipada con una pantalla táctil LAD, como se detalla en el portal Air & Space Forces. Además, el F-15EX ofrece una impresionante capacidad de carga útil de 13.300 kilogramos y está equipado con un sistema de autodefensa de última tecnología, incluyendo un radar AESA APG-82.
El fabricante Boeing describe al F-15EX como un sistema de armas diseñado para la interoperabilidad dentro de las fuerzas conjuntas. Este caza proporciona un equilibrio letal de alcance, maniobrabilidad y capacidad ofensiva, destinado a disuadir y enfrentar agresiones en una amplia gama de escenarios operativos.
En resumen, la venta de los F-15 a Israel marca un importante refuerzo para las capacidades de defensa del país, con aviones que incorporan lo último en tecnología militar para asegurar un rendimiento superior en combate.

